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El Dr. y El Vocero

Por Dr. Ricardo Rosselló Nevares | facebook 

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OPINIÓN en:

NOTE: These writings are NOT the property of La Chuleta Congelá’ and it is provided in partial form here ONLY as a means of dissemination.

El Beneficio Práctico de la Descolonización

(Una Serie de Columnas)

***

El beneficio práctico de la descolonización I

| 1 de diciembre de 2010 |

El deporte patrio – la discusión apasionada del estatus – está llegando a su cúspide. Digo esto, porque ahora más que nunca, veo que hay verdadera sed de saber cuál es el beneficio tangible de la descolonización para el puertorriqueño. Pero en términos específicos… como padre o madre de familia, como servidor público, como veterano, como empresario, como mujer, trabajador o ciudadano regular, nuestra gente se está preguntando ¿por qué y cómo el estatus me afecta a mí… y por qué cambiarlo significaría algo positivo para mí?

Esta columna la presento como introducción a una serie de artículos sobre este tema, pero no estaré indagando sobre lo mismo que se lleva repitiendo por años. Lo que busco con esta serie de escritos es analizar el impacto directo del status sobre cada individuo, cada familia y sobre múltiples sectores de nuestro diario vivir; sectores tan amplios y neurálgicos como la educación, la salud, y la economía. Además, veremos el impacto del status sobre otros renglones que impactan al pueblo: la desigualdad; Puerto Rico en la comunidad global; la inmigración; la educación especial; el sector privado; la familia; el rol de la mujer y el desarrollo de los niños, entre otros.

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El beneficio práctico de la descolonización II: La economía de tu bolsillo

| 1 de diciembre de 2010 |

La economía es un tema neurálgico para cualquier sociedad. Ciertamente se puede analizar de diversas maneras: ¿Cómo está nuestra economía en términos de actividad real y crecimiento? ¿En qué estado se encuentra el sector público? ¿El sector privado? ¿Cuánto ganamos? ¿Cuántos empleos hay? ¿Qué efecto tiene la desigualdad social? Todos estos temas son importantes y enfocaremos columnas a contestar estas preguntas específicas. Hoy nos enfocamos en, tal vez, la pregunta más fundamental, ¿Cómo afecta la colonia a tu bolsillo? Es decir, ¿cuánto te cuesta a ti mantener el status colonial de Puerto Rico?

El costo, tal parece, se traduce a mucho más que varios miles de dólares… la colonia se paga con tu poder y tu libertad de decidir.

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El beneficio práctico de la descolonización III: El génesis de la educación en Puerto Rico

1 de diciembre de 2010 |

La educación de un pueblo es uno de los dos parámetros sociopolíticos de mayor trascendencia; el otro siendo la salud pública. El efecto que la educación puede tener sobre el individuo se refleja en lo colectivo. Un individuo educado puede afectar el resto de la sociedad cuando produce, cuando educa a otros, crea tecnologías innovadoras, o implementa sus conocimientos para crear un beneficio social general. Ante la ausencia de este personal diestro, las facultades para que un pueblo logre desarrollarse se limitan significativamente.

Entendiendo la crítica situación en que se encuentra nuestro sistema de educación pública, cabe preguntarnos: ¿Cuál es el costo para nuestro pueblo de tener una estructura educativa en detrimento?

Como en columnas anteriores, compararemos el panorama completo con los 50 estados de la nación, y con otros países independientes con características similares a Puerto Rico. También compararemos el sistema público y el privado de la Isla. Nos enfocaremos en dos indicadores para la evaluación:

1. Aprovechamiento
2. Efectividad del sistema

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El beneficio práctico de la descolonización IV: El valor universal de la universidad

| 3 de diciembre de 2010 |

Continuando con el tema de los sistemas de educación que tocamos en la columna previa, hoy veremos el impacto que un sistema universitario proficiente tiene sobre una sociedad. Recordemos que detallamos cómo nuestro sistema secundario público es un experimento fracasado, tanto en el aprovechamiento (10 de cada 11 niños en el sistema público están a nivel Sub-básico) como en el rendimiento de estudiantes graduados de este sistema que se integran a la universidad (1 de cada 100 entra a una universidad en Puerto Rico).

Entonces, ya pasada la prueba difícil de graduarse de escuela superior, cabe preguntarse: ¿Qué les espera a nuestros estudiantes cuando llegan al sistema universitario de Puerto Rico? ¿Rendirá frutos el haber superado todos los obstáculos de un sistema de educación pública fatulo? ¿Cuánto nos cuesta tener un sistema universitario de tercera, pudiendo tener uno de primera?

Atenderemos estas preguntas enfocándonos en tres perspectivas:

1. Calidad del Sistema
2. Estabilidad del Sistema
3. Oportunidades para los post-graduados

El beneficio práctico de la descolonización V: Igualdad para nuestros soldados

| 3 de diciembre de 2010 |

El propósito de esta serie de columnas es examinar temas medulares de nuestro dialogo político como lo son la educación, la salud, y la economía. Pero también creo importante tocar temas más especializados — como lo son el rol de la mujer en nuestra sociedad y la tecnología — que sin duda alguna afectan la fibra de nuestra sociedad. Hoy, a raíz del Día de los Veteranos, y luego de un encuentro casual que tuve con unos soldados puertorriqueños, hablaremos de aquellos que luchan alrededor del mundo para mantener nuestra estabilidad y las libertades inherentes del sistema americano que nos cobija.

Como dice el proverbio anglosajón “Freedom is not Free” — la libertad cuesta. Se lucha ardua y continuamente alrededor del mundo. El precio a pagar, muchas veces, es la sangre de nuestros ciudadanos más valientes y comprometidos. Nosotros, como territorio norteamericano, somos parte de su sistema militar. Nuestros soldados luchan las mismas batallas que sus conciudadanos homólogos en otros estados de la Unión. Más aún, Puerto Rico tiene una de las contribuciones militares per cápita más altas de la Nación. Sobre 200,000 puertorriqueños han servido en el ejército; más de 6,300 han sido heridos en la línea de fuego; y sobre 1250 boricuas han perdido su vida en combate. De hecho, el famoso general Douglas McArthur ha sido uno de los líderes militares que mejor ha descrito la calidad del servicio de los nuestros cuando afirmó que: “Los puertorriqueños… con su valor, determinación y deseo de victoria, dieron testamento diario de su lealtad a los Estados Unidos… Desearía que tuviésemos muchos más como ellos…”

Ya que defienden a su nación con el mismo ímpetu y riesgo que sus conciudadanos americanos, cabe preguntarse entonces: ¿Reciben lo mismo a cambio? Específicamente: 1.) ¿Tienen los soldados puertorriqueños los mismos derechos que los que residen en los estados? 2.) ¿Tienen ellos y sus familias los mismos beneficios como personal activo o como veteranos?

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El beneficio práctico de la descolonización VI: La disparidad social

| 3 de diciembre de 2010 |

Tradicionalmente, buscamos parámetros puramente económicos para definir nuestro progreso individual y como sociedad. El producto bruto, los ingresos per cápita, el nivel de empleo, etc. son algunos de estos índices. Sin embargo, se ha demostrado recientemente que hay un parámetro más acertado para definir nuestro desarrollo como sociedad: la disparidad social.

Para visualizar mejor la disparidad social, imaginemos un país que tenga un producto bruto enorme, pero solamente 10 personas controlan la mayoría de la economía, mientras el resto del pueblo es subyugado a la voluntad de éstos. ¿Es entonces ésta una mejor sociedad por el mero hecho de que tenga un producto bruto elevado? Definitivamente no.

Se han demostrado relaciones significativas entre la disparidad social (medida por el índice GINI) y varios marcadores importantes en la sociedad: (1) la salud de un pueblo, (2) la condición de la mujer, (3) el bienestar de los niños, (4) la calidad de la educación pública, (5) la expectativa de vida, (6) la calidad de vida, (7) la seguridad, entre muchos otros.

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El beneficio práctico de la descolonización VII

| 3 de diciembre de 2010 |

Los altos niveles de crimen y la degradación social en las colonias han sido documentados por historiadores y confirmado por científicos sociales. Experimentos en territorios descolonizados, como la isla vecina de St. Vincent, han estipulado cómo la violencia y la tendencia criminal han disminuido significativamente luego del proceso descolonizador (Austin, 1983). Estos estudios también apuntan a dos factores en las colonias que inciden en los altos niveles de criminalidad: (1) la falta de recursos del individuo, que lo induce a actuar de manera agresiva; (2) la falta de opciones de desarrollo socioeconómico, lo que obliga a muchos a considerar el crimen como su única salida o mecanismo para mejorar su estatus social ante sus iguales, alcanzar cierto respeto y/o lograr remuneración económica.

En el caso de Puerto Rico, ¿son evidentes los enlaces estipulados entre el colonialismo y la alta incidencia criminal? ¿Cuáles son las condiciones y la necesidad en Puerto Rico que inducen al crimen? ¿Qué oportunidades alternas existen? ¿Cómo comparamos con otras jurisdicciones?

Como modelo sencillo de análisis, el concepto que impera es el de riesgo y recompensa. Cuando un individuo toma una decisión, la evalúa en el contexto de cuánto puede ganar, pesado contra lo que puede perder. Esa decisión depende de (1) las condiciones particulares, (2) la necesidad de tomar la decisión, y (3) la oportunidad de hacerlo. Consideremos dos casos. Primero, si un individuo está ponderando robarse un producto, teniendo una necesidad increíble, observando que no hay nadie para evidenciar su robo, y sabiendo que si lo detienen, las consecuencias son mínimas, se le hace más fácil robar. Comparemos esto con un segundo individuo que no sufre de necesidades, entra a un comercio vigilado, y sabe que las consecuencias de sus acciones delictivas pueden ser nefastas. Se deduce lógicamente que el primer individuo tiene todo el incentivo para robar (necesidad alta, riesgo bajo); mientras que el segundo tiene incentivo para desistir (no hay necesidad, alto riesgo).

El beneficio práctico de la descolonización VIII: 2000-2010: Lo que nos dicen los ciclos (Parte I)

| 5 de enero de 2011 |

En esta serie de columnas, hemos cuantificado el impacto de nuestro sistema sociopolítico en múltiples sectores de la sociedad haciendo un análisis comparativo entre Puerto Rico y otros países. En esta ocasión, sin embargo, el análisis lo haremos en función de tiempo. Miraremos lo que fue la década del 2000-2010 (primera columna) y anticiparemos lo que podrá traernos esta próxima década que recién comienza (segunda columna).

Nuestros sistemas sociopolíticos, típicamente, tienen un tiempo de progreso y desarrollo, y una fecha de expiración bastante marcada. Aquel sistema innovador que en su día revolucionó al pueblo, con el pasar de los años, y por permutaciones naturales que experimenta la sociedad, pierde su vigencia, deja de rendir frutos y tiene que alterarse para atemperarse a los tiempos. Tradicionalmente, es algún tipo de crisis (en uno o múltiples sectores) que no tiene solución dentro del marco sociopolítico actual, y que indica la necesidad de un cambio.

Nacen entonces las nuevas ideas de cómo encarar el futuro y empieza un nuevo movimiento social emergente. El nuevo movimiento o manera de pensar reta lo establecido. En cada caso, las clases dominantes del momento se sienten amenazadas y se enfrascan en un conflicto por mantener su hegemonía.

El beneficio práctico de la descolonización IX: 2010-2020: Lo que nos dicen los ciclos (Parte II)

| 19 de enero de 2011 |

En la columna pasada, hablamos sobre los ciclos sociopolíticos, la necesidad natural de cambiar los sistemas para que se atemperen a las realidades contemporáneas, y el surgimiento de una “crisis” como el agente catalizador que propicia el cambio. Examinamos también cómo llegamos a la década del 2000-2010 aún cargando con un sistema ELA-colonial fallido y, precisamente por querer mantener con vida ese sistema, nuestro pueblo terminó la década pasada en total retroceso.

Pero, ¿qué de nuestro futuro ahora y en esta próxima década? Los datos nos indican que estamos en una crisis fiscal, demográfica, y ambiental. La primera y la segunda crisis son causa del sistema sociopolítico, aunque la demográfica también tiene un elemento de tendencia natural. La tercera es global. Existe igualmente el potencial para que se desarrolle una “cuarta crisis”, pero eso dependerá de lo que hagamos nosotros. Lo que es evidente es que si no hacemos nada, continuaremos en un precipitado espiral descendente. Como decía Edmund Burke: “Aquel que no aprende de su historia está destinado a repetirla”.

Para resolver nuestro dilema actual, tenemos que comenzar con la realización de que se necesita cambiar el sistema y la visión gubernamental. Veamos primero nuestra realidad demográfica. Por primera vez, Puerto Rico tiene una población decreciente. En décadas pasadas, hemos tenido éxodos grandes, pero la población total aumentaba porque el nivel de fertilidad siempre había sido muy alto. Como punto de referencia, en los 1960, cada mujer tenía un promedio de 4.6 hijos; hoy día sólo 1.8. La tendencia decreciente que vemos hoy no es numérica solamente, sino de tendencia, en el sentido de que se necesitan 2.1 hijos por familia para mantener una población estable. Además, la expectativa de vida es mayor, lo que significa que tendremos más envejecientes en la población… y menos jóvenes… lo que significa menos personas trabajando y más personas dependientes.

El beneficio práctico de la descolonización X: La singularidad de la identidad (Parte I)

| 9 de febrero de 2011 |

La palabra identidad la escuchamos a diario en nuestro discurso social; algunas veces explícita, otras de manera indirecta. Es un tema que levanta pasiones. Es una fuente de orgullo y fuerza, como también de diferencias exacerbadas, que algunas personas aprovechan para disminuir otras características importantes que nos hacen pueblo. De hecho, tomemos como ejemplo la reciente “polémica” por la manera en que se ha definido a los puertorriqueños ante un grupo de inversionistas europeos.

Cabe preguntarse por qué se crea esta supuesta polémica y cuán real es. ¿Tendrá el puertorriqueño una definición específica y rígida, o acaso somos puertorriqueños todos los que formamos ese grupo y le damos su definición? Según la Real Academia, la identidad es el “conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás.” Dentro de esta definición, tenemos entonces que establecer cuáles serían los parámetros para considerar esos rasgos específicos que nos identificarían como “puertorriqueños”.

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El beneficio práctico de la descolonización XI: La identidad y el colonialismo latente (Parte II)

| 23 de febrero de 2011 |

En nuestra última columna, repasamos el tema de la “identidad” y cómo algunos grupos u organizaciones con agendas específicas utilizan la singularización de un pueblo o una persona como herramienta de control y para marginar a otros grupos. Establecimos que la identidad es mucho más amplia que una sencilla caracterización que alguien decida hacer. Asimismo, afirmamos que no podemos caer en la trampa de limitarnos a identificar a un individuo o grupo simplemente por ese rasgo limitado que se le haya puesto. Esto lo definimos como la singularidad de la identidad.

Hay otro fenómeno, sin embargo, que también se da dentro de la singularidad de la identidad. Y es el hecho de que muchas veces se rechazan calificativos que describen certeramente a la persona o grupo, pero se echan a un lado porque esa descripción tal vez no conviene a algunos, a pesar de ser cierta. En la pasada columna, examinamos el caso del revuelo que formaron ciertos grupos cuando a los puertorriqueños se les llamó “estadounidenses”. Se creó una polémica en torno a este asunto, pese a la realidad de que todos somos ciudadanos estadounidenses. No es contradictorio el ser un puertorriqueño, ciudadano americano, con ideología independentista. De hecho, todo lo contrario, la realidad que lo hace “estadounidense” es lo que lo impulsa hacia su ideología.

Lo mismo sucede cuando utilizamos el término “colonia” para definir a Puerto Rico. Además de todos los atributos, historia, belleza natural, gente extraordinaria y tantas otras virtudes de nuestro terruño, Puerto Rico también es, y ha sido desde la época de los españoles, por definición, una colonia.

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El beneficio práctico de la descolonización XII: ¡Qué viva el puertorriqueño libre!

| 9 de marzo de 2011 |

Tal vez el título de esta columna les choque a algunos por el mensajero. No obstante, al igual que en la columna anterior, entiendo que es importante elaborar ciertos conceptos abstractos para la discusión sociopolítica, y específicamente para la discusión del estatus.

Hoy, tocamos el tema de la libertad. El término se reclama por varios sectores, particularmente el liderato de los partidos Popular e Independentista. Por otra parte, es un tema típicamente eludido por el sector estadista. ¿Por qué?

Para entender esto, preguntemos entonces ¿Qué es la libertad? La libertad, en el contexto político-social, se puede definir de dos maneras, según Isaiah Berlin (Two Concepts of Liberty): (1) Libertad del estado y (2) Libertad del individuo. Las dos son muy distintas. La primera, también conocida como “libertad de los antiguos”, se refiere a la libertad de un pueblo a gobernar su propio estado, y que no esté sujeto a otro soberano. Se le llama la libertad de los antiguos, porque, en la antigüedad, era lo mejor que un individuo podía añorar, ya que su bienestar estaba ligado directamente a las riquezas de su tierra. Esta libertad, en algunos casos, tiende a aniquilar o sacrificar al individuo por el bien del estado. Bajo este precepto, los ciudadanos que viven en España, China, Venezuela, Estados Unidos, o Cuba, gozan de “libertad del estado”.

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El beneficio práctico de la descolonización XIII: Análisis de un ejercicio en futilidad

| 23 de marzo de 2011 |

Tan esperado como predecible, el informe de Casa Blanca que salió la semana pasada es un ejercicio en futilidad escrito en prosa bonita y ambigua, que carece grandemente de contenido, tanto en soluciones para el status, como en los mecanismos para llegar a ellas. Detrás de todo el lenguaje florido, el mensaje es sencillo: mientras no exista el ambiente, no habrá necesidad para cambiar el “status quo” colonial.

No obstante, debo de admitir que hay algunos puntos de valor. Se eliminan dos mitos fundamentales en la discusión política puertorriqueña: El mito de perder nuestro lenguaje, y el tan profesado “ELA-mejorado”. Estos argumentos, según el informe, son manifestaciones totalmente inválidas.

Pero, ¿qué sugiere el informe para resolver el problema de status? Para contestar esta pregunta, examinemos entonces los puntos referentes a unos procesos plebiscitarios, para ver si, como se expone en su declaración de propósitos, “encaminan a los puertorriqueños… a escoger una opción legitima” (El informe íntegro está en http://www.whitehouse.gov)

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El beneficio práctico de la descolonización XIV: Inestabilidad total con “shock absorbers”

| 6 de abril de 2011 |

Estos días es difícil abrir la página de un rotativo, o cambiar el canal, sin ver algún país en revuelta. Egipto, Libia, y Túnez son sólo ejemplos de pueblos que se levantan para ser escuchados y cambiar su status quo. La razón primordial citada por estas revueltas es la búsqueda de la “democracia”. Y aunque estoy parcialmente de acuerdo con esta premisa, también pienso que hay otro elemento fundamental -hasta más importante- que está en juego: la búsqueda de la estabilidad.

Podemos citar miles de factores que generan la estabilidad de un pueblo, pero entiendo que hay dos elementos esenciales: Trabajos y Producción. Si no hay producción, no hay trabajos. Si no tienes trabajo, en general, no tienes cómo mantenerte a ti y a tu familia. Si no puedes mantenerte, vives en ansiedad ante el reto de sobrevivir día a día.

Entiendo que algunos duden de la premisa, pero sólo hay que tomar países democráticos, como Estados Unidos, Japón, Colombia y el Congo, para ver cómo los primeros dos permanecen estables por su producción y desarrollo de trabajos, mientras que los últimos dos viven en constante revuelta e inestabilidad, caracterizados por la baja producción y la falta de trabajos para un gran segmento de la población. De la misma forma, podemos tomar países no democráticos, como China y Libia, donde observamos la misma diferencia en estabilidad, dada la producción y los trabajos.

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El beneficio práctico de la descolonización XV: ¿Desarrollo o decadencia?

| 20 de abril de 2011 |

En la última columna establecimos cómo Puerto Rico se encuentra en una posición económica nefasta: somos ÚLTIMOS en el mundo en crecimiento económico, y sólo 3 de cada 10 puertorriqueños están trabajando. Elaboramos también sobre los dos factores que amortiguan una catástrofe social de índole revolucionaria: la migración hacia un estado y sobre $20,000,000,000 al año en fondos federales.

Pero cabe preguntarse, ¿cuánto más aguantarán estos “shock absorbers”?

Hace apenas una semana, comenzó a verse la naturaleza frágil de uno de estos dos parámetros. Estados Unidos hará recortes grandes a su presupuesto. Ante esa decisión fiscal, ¿de dónde comenzarán a cortar? ¿De Nueva York, Florida, California o de un territorio que no tiene impacto político? La contestación es tan lógica como contundente: Se estima que Puerto Rico perderá sobre $200,000,000. Esto es un 10% de la totalidad de fondos recibidos (Fox News). La reducción dramática es producto de estar bajo el control absoluto del Congreso sin tener inherencia alguna en sus decisiones.

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El beneficio práctico de la descolonización XVI: El status quo de la salud (Parte I)

| 4 de mayo de 2011 |

El proceso de detallar la salud de un pueblo es abarcador. Por lo general, depende de varios factores y tiene un sinnúmero de consecuencias. En orden de importancia, los principales factores son: (1) la disponibilidad y calidad de agua potable, (2) la salubridad y contaminación, (3) la medicina preventiva, (4) un seguro de salud / sistema de salud, (5) acceso a la medicina moderna y (6) cantidad de médicos per cápita .

Viendo esta lista (y particularmente el orden), puede sorprendernos que factores como el agua y la prevención estén por encima, por ejemplo, de la cantidad de doctores per cápita. Para comprender esto, debemos entender que nuestro cuerpo resuelve más del 90 por ciento de los dilemas físicos que tenemos sin la necesidad de ir a un hospital. Por ejemplo, resolvemos infecciones, cortaduras, catarros, etc., sin esa necesidad. Pero es imprescindible tener el ambiente y los recursos para ello.

Si no tenemos agua accesible, nos deshidratamos; nuestros cuerpos no pueden llevar acabo sus procesos normales; no podemos bañarnos o mejorar la higiene. Un ambiente contaminado nos puede causar infecciones, o peor aún, provocar enfermedades como el cáncer. Por tal razón, un ambiente limpio, la accesibilidad a agua potable y la higiene cobran tanta importancia.

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El beneficio práctico de la descolonización XVII: Status quo de la Salud (Parte II): H20

| 18 de mayo de 2011 |

En nuestra columna anterior, planteamos cuál era el factor más importante en determinar la salud de un Pueblo. A veces pensamos que es la cantidad de doctores, la accesibilidad a medicinas, o que los ciudadanos tengan un buen seguro médico. Aunque todos éstos son importantes (y tocaremos esos temas en otras columnas), el que más influye en la condición de salud de una sociedad es la accesibilidad y calidad del agua.

De primera instancia, esta aseveración nos puede parecer insospechada. Pero entendemos que, sin este recurso, no tendríamos uno de los elementos básicos para mantenernos limpios e higiénicos, irrigar nuestras cosechas y mantenernos hidratados y saludables. Consecuentemente, además de ser el factor determinante de la salud de un Pueblo, también influye sobre nuestra economía, industria, agricultura, ganadería, y cualquier otro sector social. El que dude de esto, sólo tiene que recordar los estragos que causó la sequía de 1994, con daños calculados en unos $400 millones en sólo meses.

Al mismo tiempo, contrario a la percepción general, el agua NO es un recurso abundante e ilimitado. La realidad es que existe una escasez de agua en el mundo. Sólo el 2.5 por ciento del agua en toda la superficie del planeta es agua dulce; y de ese por ciento, sólo una tercera parte está accesible para satisfacer las necesidades del ser humano y varios ecosistemas. Por eso varios expertos aseguran que el acceso al agua potable será la fuente de una crisis mundial en décadas subsiguientes.

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El beneficio práctico de la descolonización XVIII: Status Quo de la Salud (Parte III): Prevención, Prevención, Prevención

| 1 de junio de 2011 |

Diabetes Tipo 2, asma, Sida, impedimentos físicos, condiciones cardíacas… ¿Qué tienen estos males en común? Son condiciones crónicas (es decir, que persisten o que recurren a largo plazo), son costosas en su terapia y en muchos casos, pueden ser evitadas.

¿Qué otra cosa tienen en común? Que Puerto Rico está primero en la Nación en todas estas condiciones crónicas, y entre las primeras en el mundo en muertes por diabetes y asma (World Health Organization, WHO). Es por esta simple realidad que la prevención cobra mayor ímpetu en la Isla. En otras palabras, nuestro pueblo esta crónicamente enfermo y nos vemos obligados a cambiar el ‘status quo’ de la salud puertorriqueña.

En Puerto Rico, una de cada ocho personas tiene diabetes (Kaiser Family Foundation) y la incidencia de mortalidad es tres veces más alta que en Estados Unidos. La diabetes es preocupante porque, además de sus problemas inherentes, induce padecimientos crónicos en los riñones, en la visión, amputaciones y derrames, entre otros (Ver gráfica). Por ende, los riesgos para estos pacientes se multiplican.

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El beneficio práctico de la descolonización XIX: Status Quo de la Salud (Parte IV): La Medicina Moderna

| 1 de julio de 2011 |

Vacunas contra el VIH, la tuberculosis, el cáncer y hasta para la adicción a las drogas…  Medicinas hechas a la medida del paciente…  Pruebas de sangre y visitas del médico en la casa por medio de una computadora…  Prevención de enfermedades, años antes de aparecer el primer síntoma…  Trasplantes de corazón, hígado o riñones hechos de las propias células del paciente…

Algunos de estos tratamientos pueden parecer ciencia ficción, pero la realidad es que son sólo algunas de las próximas tecnologías que se desarrollan actualmente en Estados Unidos y alrededor del mundo para mejorar nuestra calidad de vida.  Y, aquí en Puerto Rico tenemos todos los elementos que nos dan el potencial de insertarnos plenamente como participantes activos en el desarrollo de estas avanzadas tecnologías médicas.

Para que una sociedad pueda incurrir en el desarrollo de esta plataforma tecnológica se necesitan varios elementos: (1). Inversión, apoyo del gobierno; (2). Infraestructura para desarrollar el ecosistema tecnológico; (3). Cultura de desarrollo.

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